Jaime Alekos Miralles
newsphotostalker 1.02026-08-03Coding

Monitorear el trabajo de los fotógrafos de las agencias de prensa internacionales (AP, Reuters, AFP, Getty) ha sido una de las vías tradicionales de estudio del oficio de fotoperiodista.

En papel, terminales específicos o en la web desde la llegada de Internet, muchos hemos intentado separar el trigo de la cizaña para aprender de los mejores y, también, analizar los fallos de los demás.

Siempre ha sido incómodo tener que guardar favoritos de búsquedas y perder tiempo navegando a través de las webs de las agencias, que no siempre tienen un diseño limpio, y a veces parece que empeoren con el tiempo.

newsphotostalker optimiza este trabajo al máximo: una sola pantalla igual para las cuatro agencias, automatizar búsquedas por fotógrafo o etiquetas, ordenarlas y actualizar manual o automáticamente.

Disponible gratis para Windows, Mac y Linux bajo licencia MIT en: https://github.com/jaimealekos/newsphotostalker

Banda sonora inédita para un documental político2025-08-18Música
1. David Holmes "Boobytrappin"
2. Cymande "Dove"
3. Brian Eno "The Secret Place"
4. Massive Attack "Angel"
5. Souls of Mischief "That's When Ya Lost (instrumental)"
6. Nirvana "Something in the Way"
7. Mirwais "Disco Science"
8. Bohren Und Der Club Of Gore "Constant Fear"
9. 7 Notas 7 Colores "Con esos ojitos (instrumental)"
10. DJ Food "The Crow"
11. Brian Eno "Stars"
12. Wolfgang Amadeus Mozart "Requiem aeternam"
13. Gotan Project "Tríptico"
14. Ludwig Van "Sonata para piano n.º 18 en mi bemol mayor, Op. 31 N.º 3"
15. DJ Food "Quadraplex"
16. Darkside "Pater Trails"
Pío Caro Baroja sobre la industria del cine en España2023-08-10Producción
Eran años en que tuve muchas ilusiones que se fueron desmoronando, me dedicaba a escribir argumentos y a adaptar novelas de mi tío Pío, y en esto también me equivoqué, pues las novelas de Don Pío estaban marginadas por la censura por su contenido realista. Y para hacer películas en España, entonces y supongo que ahora, había que arrimarse a la teta de la administración y conocer el tejemaneje de las subvenciones y ayudas, arte en el que algunos mostraron tal maña que con algunas combinaciones sacaban dinero a la película antes de terminarla y de que se estrenara. Arte que sirvió durante el franquismo, la transición y la democracia. (...) Sin entusiasmo, veía los cambios de postura política y también los gestos que algunos hacían de cara al futuro pensando en una nómina, llegando a dejarse apresar en alguna aljarada callejera y pasar unos días en la cárcel junto a los viejos presos políticos que llevaban años en una lucha dura y soterrada. Recuerdo una manifestación por el Paseo del Prado, con intervención de los grises que nos hicieron correr, en la que un director de cine, dizque vanguardista, miraba airado dónde se encontraban los fotógrafos de prensa para increpar violentamente delante de elllos a la policía, aunque por otro lado recibía ayudas y subvenciones sustanciosas del ministerio correspondiente. (...) A poco de iniciarme en el cine viendo rodar en los estudios Churubusco y haciendo documentales con Walter Reuter sabía que hacer una película, dirigirla, es un oficio que se aprende en unas semanas y al que puede aspirar cualquier zoquete, aún el más ignorante, cubierto por una pátina de palabras huecas. Por eso en el cine abundan los legos que solo podrían subsistir profesionalmente entre los políticos. Otra cosa es escribir un buen guión, tener una idea interesante y desarrollarla.
Pío Caro Baroja, Recuerdos de un documentalista
Apuntes #12023-08-07Apuntes
Padre mercader, hijo caballero y nieto pordiosero

Shirtsleeves to shirtsleeves in three generations
Bajo tierra2023-08-01Graffiti

Hay veces que pintar graffiti en España me parece una cosa absurda. Siendo como somos ricos, casi podría decirse multimillonarios, en patrimonio cultural inmaterial, en tradiciones profundas, bellas y ancestrales, me parece fascinante e increíble a la vez cómo nos desvivimos de niños, y no tan niños, por imitar lo mejor posible en Madrid, Alcorcón u Orihuela una forma de expresión original de los negros y puertorriqueños pobres de Nueva York. Me parece fascinante e increíble igual que me lo parecería si los adolescentes en Brooklyn se obsesionaran con copiar a la perfección el Jarramplas, una fiesta que se celebra por San Sebastián en Piornal, en la que todo el pueblo lanza nabos a un vecino disfrazado con un traje hecho con cintas de colores, o si en el Bronx les diera por esmerarse en construir una réplica de la iglesia de Cazalilla para poder lanzar luego una pava desde su campanario cada 3 de febrero. Pero si las expresiones folclóricas pierden su sentido fuera de su tiempo y lugar, ¿por qué el graffiti se extendió como un virus?

Mi infección particular es algo que me ha llevado tiempo entender. Ahora que me empiezo a acercar a algo parecido a la madurez, tengo por fin claro que el graffiti entró en mi vida por la puerta que dejó abierta mi familia al descomponerse, y que la carencia de un hogar unido y estable, la falta de liderazgo y protección en la infancia y adolescencia, dejaron en mí un vacío acrecentado más tarde por la ausencia del sentido y la identidad que proporcionan las comunidades antiguas, el desasosiego de ser un número invisible dentro de la masa de la gran ciudad, el sometimiento desde niño al bombardeo visual de la publicidad capitalista y la traición de un sistema educativo incompetente. Visto ahora en conjunto, el mundo moderno y globalizado me ha hecho tener más cosas en común con los pobres de los arrabales neoyorquinos que con un agricultor manchego, así que llenar ese vacío robando pintura para dibujar compulsivamente mi anuncio en la calle diciendo “existo, necesito vuestra atención y voy a conseguirlo como sea”, que es lo que mi firma quería decir, en realidad está muy lejos de ser un absurdo.

De entre todos los lugares en una gran ciudad, no hay otro que sintetice mejor la locura de la vida moderna que su red de metro. Lejos de la luz del sol, envueltos en plástico y metal, en las antípodas de la naturaleza, viajamos al trabajo, a ver a un familiar o a intentar encontrar algo de paz, encerrados y apretados unos pobres contra otros, atomizados primero, disueltos en la biomasa después. Y es lógico que para nosotros, los huérfanos del mundo global, sus túneles hayan sido la zona cero de nuestro folclore, la cueva de Altamira en donde empezar a buscar las raíces.

Texto originalmente publicado en el libro de Tunnel Rats de Buny KR2


Foto: Jaime Alekos 2008